Ajuntament del Catllar

El CatllarEl Catllar

Historia

Situación geográfica

 

El termino municipal del Catllar se encuentra situado en el valle bajo del Gaiá, dentro de la demarcación histórica del Camp de Tarragona, en la parte más oriental de la comarca del Tarragonés.

Tiene una extensión de 26,39 km2, siendo el primer municipio del Baix Gaià en extensión territorial. Limita al norte con el de la Secuita y Renau; al este, con los de Vespella y la Riera de Gaiá, al sur, con el de Tarragona y al oeste, con los de la Secuita y  Els Pallaresos. El termino municipal, accidentado por los últimos contrafuertes de la sierra Litoral, está atravesado por el rio Gaiá en dirección norrdeste a sudeste, cuando el rio llega a la población, haciendo un giro, continua su curso en dirección norte-sur. hoy el conjunto del termino municipal está sembrado de urbanizaciones, como a lo largo de la hisstoria se vió ocupado por cortijos. 

La villa está situada a una altura de 59 metros sobre el nivel del mar. La construcción del pantano del  Gaiá ha dejado a la población sin la  alegre presencia del agua que a lo largo de la historia siempre habia acompañado a  la villa. Esta notable falta ha llevado a los habitantes de la villa a reivindicar la recuperación de un rio que nuevamente lleve agua, lo cual, finalmente, se conseguirá como consecuencia del acuuerdo firmado, recientemente, entre la Agencia Catalana del Agua y Repsol, concesionaria del embalse.

El Catllar, octubre de 2010.

Escudo y bandera de la villa

NOTAS HISTÓRICAS SOBRE EL ESCUDO DE LA VILLA

Desde siempre el escudo de la villa se identifica con el  Agnus Dei de San Juan Bautista que, desde el siglo XII, es el patrón del Catllar.

El primer escudo del Catllar que ha sobrevivido pertenece al siglo XV. Se trata de una vera cruz d'e plata sobredorada i repujada con tema heráldico, propiedad de la parroquia. S'he ha fechado a mitad del siglo XV. En la peana tiene el leon rampante de la casa de Queralt, que señoreó la villa, iy el Agnus Dei de San Juan Bautista, que es el escudo de la villa.

Un segundo testimonio también está relacionado con la orfebreria parroquial. És el relicario de San Nicasio, copatrón de la villa, de plata repujada con tema heráldico al pié del cual se encuentra nuevamente el Agnus Dei de San Juan Bautista. En la parte opuesta esa la fecha de 1688.

Por lo que respecta a la documentación, hay que esperar al siglo siguiente para encontrar algún rastro. El 31 de marzo de 1719, con ocación del traspaso de poder del municipio catalán tradicional al Ayuntamiento borbónico, se procedió a inventariar los bienes del antiguo consejo del Catllar entre los que se encontró un sello de bronce de la villa. Se trata de la primera noticia de la existéncia de un sello con el escudo de la villa del Catllar. El documento más antiguo localizado data del 8 de febrero de 1776, en él los regidores de la villa solicitavan permiso al arzobispo de Tarragona para construir una nueva iglesia. Este documento se conserva en el Archivo Parroquial.

En 1791, en la fachada de la iglesia, se esculpió el escudo de la villa y el león rampante de los Queralt, señores del Catllar.

Desde 1776  el Ayuntamiento ha estado utilizando un sello ovalado, con ligeras modificaciones, siempre, pero, con la señal propia y tradicional del Agnus Dei.

El 14 de febrero de 1986, el Ayuntamiento inició el expediente para la oficialización de su escudo heráldico, de conformidad con las normas de procedimento establecidas en la Lei de Régimen Local. La Sección Histórico- Arqueológica del Instituto de Estudios Catalanes, a propuesta de su Comisión Heráldica, emitió el correspondiente dictamen y, finalmente, mediante un Decreto de Presidencia de la Generalitat de 3 de diciembre de 1987, se autorizó el escudo heráldico municipal, que está organizado de la forma siguiente:

Escudo romboidal: de sinople, un Agnus Dei reguardant d'argent, nimbat d'or portant una bandera de gules amb una creu plena d'argent i l'asta creuada d'or. Per timbre, una corona mural de vila.

 

NOTES HISTÒRIQUES SOBRE LA BANDERA DE LA VILA

El 5 de desembre de 1996, l'ajuntament inicià l'expedient d'aprovació del projecte de bandera de la Vila d'acord amb les prescripcions legals establertes pel Decret 263/1991, de 25 de novembre, d'aprovació del Reglament dels símbols dels Ens Locals de Catalunya.

La Direcció General d'Administració Local del Departament de Governació de la Generalitat va sol·licitar el corresponent dictament a l'Institut d'Estudis Catalans, la secció Històrico-Arquològica del qual, previ informe de la Societat Catalana de Genealogia, Heràldica, Sigil·lografia i Vexil·lologia, va trobar conforme. Finalment, per Resolució del Departament de Governació de data 9 d'abril de 1999 (DOGC núm. 2879, de 30 d'abril de 1999) es va donar conformitat a la bandera del Catllar, restant organitzada de la manera següent:

Bandera apaïsada, de proporcions dos d'alt per tres de llarg, verda, amb tres creus plenes, sobreposades al centre, blanca, vermella i blanca, de braços, respectivament 3/9, 2/9 i 1/9 de l'alçada del drap.

El Catllar, setembre de 2010.

El llibre de la història del Catllar

El Castell Vila i Terme del Catllar, S XII a S XVIII

El Catllar enllà del temps

 

El termino municipal del Catllar parece que formaba parte del territorio cedido por el conde de Barcelona, Ramon Berenguer I, a Ponç de Montoliu en 1066. El 30 de abril de 1136 los hermanos Bernat y Arnau de Viver establecian un acuerdo con Ramón de Puigmoltó sobre la concesión de una cuadra en el Termino del Catllar. Posteriormente en 1186 los hermanos de Viver, junto con sus hijos de apellido Montoliu, hacian donación de los diezmos y otras cosas a la iglesia de San Juan Bautista del Catllar, al capítulo catedralicio y al arzobispo de Tarragona. 

La villa del Catllar fué construida sobre un cerro de 59 m de altitud, en la orilla derecha del rio Gaià y bajo la fortificación que levantaron los primeros señores. Desde el siglo XIV la villa estaba cerrada por las mismas casas que hacian de muralla y tenia un portal que daba acceso al castillo. En el siglo XVI la villa tenia tres portales. La construcción del rabal y de la calle de Francia, a principios del siglo XVII y en el XVIII, respectivamente, són expresión de un notable crecimientot urbanístico. Asimismo, la significativa expansión del tejido urbano la descubrimos durante el siglo XIX.

Desde el siglo XIV se habla del "termino y baronia del castillo del Catllar". Integraban su termino, además de la villa, un numero importante de cortijos, las cuadras del Masnou y de Vespella, la Plana, el cortijo de Moragues y la Argilaga, la iglesia de la que formó parte la parroquia del Catllar hasta 1867. La población diseminada tradicional de los cortijos, importante en el termino del Catllar hasta el siglo XIX, desaprarecerá a mitad del siglo XX, pero dejará paso a las urbanizaciones, una población diseminada aún mas importante.

El señorio del Catllar permaneció en manos de los Montoliu hasta 1344, cuando Humbert de Montoliu lo venció a Pere de Requesens, señor de Butsènit y Bellmunt. Su hijo, Berenguer, lo vendió a Bernat de Olzinelles, tesorero y consejero del rei Pedro III el Ceremonioso, por el precio de 11.000 libras. En 1352 éste lo donó a su hijo Bernardí con ocasión de su boda. Asimismo, en 1362 con la muerte de su hijo el feudo fué heredado por Beatriu, su nieta, bajo su tutela. En 1365, a raiz de la muerte de su abuelo, Beatriu de Olzinelles fué puesta bajo el amparo real para evitar las agresiones reiteradas que experimentaban sus derechos y bienes en El Catllar. Poco después contrajo matrimonio con Guerau de Queralt, hijo de Dalmau I de Queralt, señor de Santa Coloma. La sucedió su hija Joana de Queralt que contrajo matrimonio con Ramon de Castellar. En 1426, su hija Elionor contrajo primeras nupcias con Joan de Bardaxí, y, después de 1430, segundas con Arnau Roger, conde de Pallars. Del segundo matrimonio nació Elionor de Pallars que contrajo matrimonio con Joäo Vaz de Almada, conde de Avranches, que formaba parte del sequito del condestable Pere de Portugal. El matrimonio la situó en el bando opuesto al rey Joan II en la guerra que este mantenia contra la Diputación del General de Cataluña. En 1466 su madre la declaraba heredera universal siempre que volviese a la obediencia real. Esto no sucedió y los bienes fueron puestos bajo la tutela real hasta 1478. Durante la Guerra civil catalana (1462-72) el Catllar estuvo de parte de la Diputación del General. El castillo se convirtió en un enclave militar importante. En 1465 fué asediado por el conde de Prades, que combatia en el bando del rey, pero no consiguo rendirlo. Pocos dias después su defensor, Menaut de Beaumont, lo entregó a los realistas cuando conoció que el prior de Navarra habia entregado Vilafranca del Penedés a Joan II.

El 6 de agosto de 1481, Elionor de Pallars, sin hijos, con un matrimonio difícil y cargada de deudas, hizo donación de la baronia del Catllar a su pariente Dalmau I de Queralt, barón de Santa Coloma. Asimismo, en 1488,  a pesar de la donación, la misma Elionor otorgó testamento a favor del capítulo catedralicio de Tarragona, que habia adquirido determinados derechos sobre el Catllar gracias a unos censos invertidos por su madre, Joana de Queralt. Las dos decisiones, evidentmente contradictorias, enfrentaron judicialmente a los Queralt y a los canónigos tarraconenses durante todo el siglo XVI. Con todo fué Dalmau I quien tomó posesión del señorio del Catllar el 26 de abril de 1489. Los Queralt descansaron frecuentemente en la villa hasta principios del siglo XVII, cuando su ennoblecimiento como condes de Santa Coloma, otorgado en 1599 por el Rey Felip III, los apartó del Catllar a favor de Santa Coloma de Queralt y con el tiempo de Barcelona. La pujanza de los condes de Santa Coloma, favorecidos siempre por la corona, llevó en 1638 a Dalmau III a convertirse en virrey de Felip IV en Cataluña. Problemas económicos, mezclados con intentos desesperados de evitar la absorción total del Principado dentro de la corona de Castilla ocasionaron su muerte el 7 de junio de 1640, Corpus de Sangre. También esta vez el Catllar se alineó contra el Rey. En 1641 la villa sufrió diversos saqueos y vejaciones por parte de las tropas castellanas, y dentro de seu termino fueron atacadas las fuerzas reales de Federico Colonna, condestable de Napoles y príncipe de Butera. El 12 de mayo de 1842 Joan Baptista Maria de Queralt y Silva vendió la baronia del Catllar al comerciante vigués Josep Safont, a quien debia dinero.

En 1483, con la concesión del "regimiento" por parte de Elionor de Pallars, la universidad del Catllar, documentada a mitad del siglo XIV, se estableció definitivamente como una comunidad político-jurídica, que perduró hasta 1719 con el establecimiento primer ayuntamiento borbónico. Durante el siglo XVI los diversos nucleos de población se repartieron el poder municipal nombrando un jurado cada uno.

La economia se fundamentó básicamente sobre la agricultura, una ramaderia marginal y unas menestralías significativas. Los dos enderezamientos económicos importantes que la villa experimentó, en los siglos XVI y XVIII, estuvieron siempre relacionados con el rio Gaià. En el primer caso hay que hacer notar la existencia de un molino pañero -privilegio de 1516- y de una fragua, y en el segundo, de un molino papelero. La inmigración occitana y genovesa durante los siglos XVI-XVII contribuyó notablemente al desarrollo demográfico y económico de la población. La villa en el siglo XIV contaba ya con un hospital, a principios del siglo XVI disponía de médico, farmaceutico y cirujano, y a finales del mismo siglo habia un maestro. La población pasó de los 396 habitantes de 1358 a los 986 de 1787. El siglo XVIII, marcado por el crecimiento económico en todas partes, se cerró en El Catllar con la construcción de una nueva iglésia parroquial. La obra iniciada en 1776 fué bendecida el 28 de agosto de 1790. En 1605 fué edificada una ermita en honor a San Ramon de Penyafort.

Los franceses entraron en El Catllar el 2 de enero de 1809. La población a lo largo del siglo XIX se decantó mayoritariamente a favor de los liberales. En 1827 sólo 17 vecinos participaron en la revuelta de los malcontentos. Entre 1836-38 la villa sufrió la presión de las partidas carlinas, y a èsar de qie em febrero de 1840 se estableció temporalmente un ayuntamiento carlino, el rechazo frente a aquellos impidió hasta 1851 la celebración de los funerales de sus pocos partidarios. En 1854 se restablecia la milícia nacional con una fuerza de 53 milicianos. Los levantamientos progresistas y demócratas de los años 1866 y 1867 llevaron a la destitución de dos regidores y del alcalde y teniente de alcalde, respectivamente, por parte del gobernador civil. El 2 de octubre de 1868 una junta de gobierno provisional local proclamó El Catllar la Gloriosa. Las primeras elecciones democráticas municipales se celebraron en El Catllar los dias 19-21 de diciembre de 1868. La I República fué proclamada el dia 12 de febrero de 1873. Inmediatamente los esfuerzos se dirigieron a la fortificación de la villa para evitar los ataques carlinos. En 1871 se creó el registro civil y se celebró el primer matrimonio civil.

En 1891 se fundó en El Catllar un partido republicano-federal. La organización payesa empezó con la fundación en 1893 de 'una Sociedad de trabajadores agrícolas, y se concretó posteriormente, el 17 de junio de 1901, con el establecimiento de la Sociedad agrícola. Su fundador, Pau Solé y Mensa, fué asesinado, en estrañas circunstancias, y su cadaver quemado, posiblement por cuestiones sociales. En 1907 se fundaba una "Sociedad cooperativa Sindicato Agrícola de Credito", y en 1912 el "Fomento Agrario" que agrupaba a los propietarios y elementos de derecha del pueblo. Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, con una participación del 81'35% de los votantes, otorgaron la mayoria absoluta a los republicanos federales. La República fué proclamada el 15 de abril de 1931. El 2 de agosto el Estatuto de Cataluña fué aprobado por el 82'1% del electorado. Los hechos del 6 de octubre de 1934 llevaron al alcalde y a un regidor, de ERC, y a siete individuos más a ser encarcelados en el barco del puerto de Tarragona. Desde 1931 el conflicto "rabassaire" enfrentó a los propietarios con los aparceros, durante el bienio negro (1934-36) fueron frecuentes los deshaucios de tierras. A pesar de la conflictividad social de la época hay que señalar la escasa incidéncia de la represión durante la guerra y la posguerra, sólo 2 y 3 asesinados respectivamente. Las tropas franquistas ocuparon la villa del Catllar el 15 de enero de 1939. El 15 de diciembre de 1976 el 96'12% de los votantes del Catllar se mostró partidario de la reforma política. La constitución de 1978 fué aprobada por el 66'66% de los electores, y el Estatuto de Autonomía de Cataluña de 1979 fué también aprobado por el 88´1% de los sufragios.

Manuel M. Fuentes i Gasó

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